Pensamientos

Los pensamientos son instrumentos. Por sí mismos no hacen nada. Encierran un potencial, pero nada más.

Es usando esos pensamientos que la energía engendra un movimiento y se convierten en realidad.

No podemos ir a la policia (Consciencia) a denunciar y condenar a alguien que ha pensado en violar a alguien (pensamiento), por simplemente pensarlo (ser ese pensamiento).

Los pensamientos en sí mismos no hacen nada si no están acompañados de la emoción que da fuerza y vida a ese pensamiento. Sin emoción, el pensamiento es sólo una idea potencial.

Las pistolas no matan, matan las balas que ponemos en las pistolas, haciendo un uso inconsciente de las mismas.

Somos responsables de depositar nuestra energía en una cosa u otra. Eso genera un movimiento, unas “consecuencias”.

Somos responsable del dinamismo, del movimiento, pero no somos lo que hemos generado.

Matamos a alguien, vamos a la cárcel, violamos a una persona, pagamos las consecuencias. Cada sociedad nos juzga según los parámetros que rigen ese contrato social.

Pero no necesitamos ir al psicólogo, ir a coronar tierra santa, ni pasarnos toda una vida mutilando, sacrificando nuestro ser.

En un determinado momento nos damos cuenta que aquello que un día arrebató nuestra integridad, hoy no nos despeina.

Hoy podemos observarlo desde la paz que habita en nuestro corazón. Hemos llegado a casa.

Somos conscientes, somos consciencia.